Riley Horner, una adolescente de Kirkwood, Estados Unidos, recibió un fuerte golpe en la cabeza durante una feria estatal, por lo que fue trasladada a un hospital.
Sarah Horner, la mamá de Riley,  contó que desde ese momento su hija se despierta cada mañana pensando que es 11 de junio, día en que sufrió el accidente.
Aunque la menor ha sido examinada por varios doctores, ellos dicen que “no hay nada médicamente incorrecto”, de ahí que este caso sea tan extraño. Según la mujer, los médicos no ven “una conmoción cerebral en una resonancia magnética o en una tomografía computarizada. No hay hemorragia cerebral, no hay tumor”.
Debido a que Riley no puede recordar muchas cosas, ella siempre carga un cuaderno en el que anota todo lo que pasa en su vida. De igual manera, cuando asista a la escuela, debe tomar fotos y poner una alarma cada dos horas para repasar lo que olvida.
La mujer añadió que los médicos le han dicho que Riley podría seguir así para siempre; sin embargo, ella se rehusa a esa idea: ella busca la forma de que le den un diagnóstico a su hija “antes de que sea demasiado tarde”.